Isabel (27 años) ya no sabe qué hacer para superar su dolor. Cómo última salida, le propone a Martín, su marido, mudarse de la Capital a la casa de su infancia en Transradio, apenas un caserío al costado de la ruta a unos 70 km de la ciudad. Martín a los pocos días debe volver a la ciudad por trabajo y demora una y otra vez su regreso junto a ella. Isabel, en esa casa llena de recuerdos y fantasmas, poco a poco, irá reencontrándose con su pasado, y dejando entrar en su vida a los vecinos del pueblo: una pareja de ancianos que tienen grandes depósitos llenos de carbón que ennegrecen todo; el chico con síndrome de down de la casa de al lado que se pasa gritando "mierdas" y otros insultos y su insoportable madre; el niño curioso y su madre que viven al otro lado, una vieja amiga que vive en la casa del campo, su madre, y sus dos viejas tías gemelas. Esa casa, ese lugar, esos recuerdos, esos personajes imperceptiblemente se irán transformando para Isabel en catalizadores de sus duelos, en la posibilidad de cotejar su memoria y encontrar el camino para dejar atrás ese dolor que le hacía imposible avanzar.

Transradio. Maru Leonhard. Páginas: 144. Editorial: Cia. Naviera Ilimitada

$3.400,00
Transradio. Maru Leonhard. Páginas: 144. Editorial: Cia. Naviera Ilimitada $3.400,00

Isabel (27 años) ya no sabe qué hacer para superar su dolor. Cómo última salida, le propone a Martín, su marido, mudarse de la Capital a la casa de su infancia en Transradio, apenas un caserío al costado de la ruta a unos 70 km de la ciudad. Martín a los pocos días debe volver a la ciudad por trabajo y demora una y otra vez su regreso junto a ella. Isabel, en esa casa llena de recuerdos y fantasmas, poco a poco, irá reencontrándose con su pasado, y dejando entrar en su vida a los vecinos del pueblo: una pareja de ancianos que tienen grandes depósitos llenos de carbón que ennegrecen todo; el chico con síndrome de down de la casa de al lado que se pasa gritando "mierdas" y otros insultos y su insoportable madre; el niño curioso y su madre que viven al otro lado, una vieja amiga que vive en la casa del campo, su madre, y sus dos viejas tías gemelas. Esa casa, ese lugar, esos recuerdos, esos personajes imperceptiblemente se irán transformando para Isabel en catalizadores de sus duelos, en la posibilidad de cotejar su memoria y encontrar el camino para dejar atrás ese dolor que le hacía imposible avanzar.